La luz era una eterna sinfonía del Eros, disolviéndose, en las brumas del deseo… Del deseo atesorando partituras, de partituras diluyéndose en sus ojos. La luz era una luciérnaga de alas divagantes, de aromas y texturas de amanecer en síncopa de mil alientos. de alientos, de alientos, de alientos…. Jesús Cruz Flores: La luz era una eterna sinfonía del Eros. Panóptica Ediciones.